lunes, 18 de mayo de 2015

CASA DE CAMPO (Jardinería Eladio Nonay)

Cuando veo imágenes como las que muestro en las fotografías siempre me hago la misma pregunta: ¿la casa forma parte del paisaje o el paisaje es parte de la casa?.
Si lo analizamos desde un punto de vista puramente naturalista, obviamente la respuesta es muy clara. La naturaleza permanece indefinidamente en el tiempo mientras que la casa es un elemento meramente circunstancial.


Pero a pesar de ello, ese elemento con fecha de caducidad, se convierte en parte integrante de un fantástico entorno formando una perfecta conjunción.
La casa de campo, sencilla, construida con piedra blanca, tejado rojo, puerta oscura, rodeada de lirios y vestida con ramilletes de floridas e intrépidas glicíneas, se convierte en un regalo para la vista.


El camino que conduce a la casa, los árboles, los arbustos, la vegetación silvestre, contribuyen a crear una perspectiva sumamente visual y atrayente.
El paisaje visible desde cualquier punto de vista, es delicioso.


Dos sillones próximos a un árbol se convierten en afortunados testigos mudos de conversaciones y secretos. Un lugar ideal para la lectura, respirar aire puro y contemplar un jardín natural.

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