Jardinería Eladio Nonay quiere felicitar las
Fiestas de Nuestra Señora del Pilar 2012
a todos los Zaragozanos.
Las flores de lagestroemia, begonias, pendientes de la reina, nenúfares, iris ..., reciben con dulzura a las innumerables abejas.
A medida que uno se adentra en el jardín, su número va en aumento, son cuidadosas y pasan a tu lado como una ligera brisa, no les interesas, sólo les interesa lo que uno mira con tanta pasión y en este caso son las fascinantes flores y sobre todo las flores acuáticas que parecen atraerlas enigmáticamente.
La sorpresa es mayúscula cuando en una zona del jardín divisas una enorme colmena, una enorme casita de madera y una caja a donde se dirigen todas estas trabajadoras a elaborar su preciada miel.
Un rincón de espectaculares helechos marca un antes y un después. Frondosidad, distinción, magia, vitalidad, son adjetivos que califican a estas plantas cuyas ramas arqueadas con delicada elegancia conforman estructuras espectaculares, pero sin olvidar los helechos tipo Cabello de Venus cuyo tacto es un exquisito cosquilleo para los dedos.
Y a unos cuantos pasos, un pequeño lago con Nelumbo Nucifera, Iris Sibírica, Lobelias siphilitica, Mimulus Cardinalis, Aponogeton Distachyos, Nymphaea, Hippuris Vulgaris, etc., conforman un sorprendente cuadro romántico con pinceladas bien definidas creando un espectacular paisaje sencillo y elegante.
Cuidar nuestro jardín, significa percibir su estado de ánimo y su cuidador es el que mejor lo percibe mediante los más elementales sentidos como pueden ser el tacto, la vista, el oído, el olfato y el gusto.
La vista proporciona una visión general del jardín, enviando información directa al cerebro sobre formas, colores, sombras, luces, limpio, sucio, seco, húmedo, irregular..., todas ellas son ideas que se suman en el cerebro y una vez analizadas se convierten en acciones que mejoran los escenarios de nuestro jardín.
A ello contribuye directamente la información que percibimos a través del olfato. Cerrar los ojos y rozar con las yemas de los dedos las hojas de hierbabuena, albahaca ..., se convierte en un grato placer cuando el aroma impregnado en los dedos es aproximado a la nariz y de ahí asciende por las fosas nasales hasta despertar las neuromas más dormidas.
El tacto también juega un papel muy importante. Tocaremos y sentiremos la humedad, el frescor, la respiración y belleza de unas simples plantas vivaces cuando las plantemos.
El buen cuidador agudizará el oído, el susurro de una brisa o el canto de pájaros no parecen indicar ningún cambio o transformación del jardín, pero sonidos como viento intenso o desaparición de sonidos como el canto de grillos parecen adivinar un cambio de temperatura o un cambio estacional que influirá en el aspecto del jardín.
El cultivo de girasoles requiere de suelos ricos en materia orgánica y bien drenados, de ello dependerá en buena medida la correcta germinación de sus semillas.